Nos conocimos un 14 de Octubre del 2017, en un even- to de un muy buen amigo que tenemos en común, en un lugar que se llama Zucca en Mission, TX. Sin nosotros saberlo, ni tener idea alguna, nuestro gru- po de amigos ya tenían planeado presentarnos ese día. Para cuando llegué yo (Milly) al evento, Juan ya estaba ahí, sentado con otras personas y un poco lejos de mi mesa. Al llegar mi mejor amiga me dijo “vamos a tomarnos unas fotos”, nos paramos, cami- namos hacia dónde estaba Juan, él estaba justo a un lado de la mesa de salsas que se estaban presentando ese día. Mi mejor amiga y su esposo, le preguntan a Juan si nos haría el favor de tomarnos una foto, para después aprovechar ése momento para presentarnos.

Nosotros, hasta éste momento , no teníamos idea del plan de nuestros amigos. Lo interesante aquí es que ambos, Juan y yo, sentimos algo en ese momento, a mi me pareció un chico muy guapo, que lucía impe- cablemente bien vestido. Él me ha dicho que desde que entré al restaurante le llamé la atención. La chi- ca que estaba ahí de la prensa se acercó a nosotros 4 y nos preguntó si le permitiríamos tomarnos una foto para el periódico, ella se dirigió a mí diciendo: Vienes con alguien? Y yo le dije, no vengo sola, Juan me cuenta que escuchó ése “no, vengo sola” y pronto se sintió muy interesado en conocerme.

Finalmente nos tomaron una foto a los 4 como si viniéramos en parejas. Siento que el destino ya tenía todo esto muy bien planeado. Recuerdo que cuando pude verlo a los ojos, y ví cómo él me volteó a ver, pensé….Y si él es el amor de mi vida? (ésto nunca se lo he confesado) Minutos después, yo y mi mejor amiga regresamos a nuestra mesa y él se quedó platicando con el esposo de mi mejor amiga. Juan le preguntó acerca de mí, que quién era yo, etc. Y mientras ellos charlaban, mi amiga me confesó que ellos habían organizado el plan para presentarnos. Las horas pasaron, cada quien estaba en su mesa con su grupo de amigos, al terminar el evento los que ahí quedábamos, decidimos continuar la celebración y nos fuimos a otro lugar. Al llegar a éste otro lugar, Juan ya estaba ahí! Me impresionó su caballerosidad desde que llegué, muy amable, muy simpático, lo cual me gustó muchísimo! A los pocos minutos ya nos encontrábamos charlando muy a gusto, hablamos de la vida de cada uno de nosotros.

Creo que la química entre nosotros se dió desde ese momen- to. Sentía que podía pasar horas platicando con él de cualquier tema. Reímos, bailamos, y nos divertimos el resto de la noche. Para nuestra primera cita fuimos a comer, era un día Lunes…dos días después de habernos conocido, al llegar a la cita recuerdo que me sentía nerviosa, ya habíamos estado el día anterior plat- icando por mensajes, pero claro, era la primera cita, y por lo tanto me sentía muy nerviosa. Siempre ha sido todo un caballero Juan, muy educado, muy amable, y eso indudablemente me gusta- ba mucho de él. Y así nuestra primera cita fué un éxito, aunque empezó con nervios, terminamos igual entre risas, postres y una muy buena plática .

Luego fueron pasando los días, nos enviába- mos mensajes todo el día, emojis, caritas, fotos de cada uno y nuestras familias y viajes. La química, atracción y cariño cada vez era más fuerte. Te confesamos que desde que nos conoci- mos, sólo 2 días hemos dejado de vernos, hasta el día de hoy. Es como si Dios tenía este hermoso regalo guardado para ambos. Todo se dió de una manera tan linda, natural, tierna, -como si ya estuviera escrito -. Yo siempre le digo, que yo le pedía mucho a Dios conocer a alguien así, exactamente como es él. El éxito principal de nuestra relación es la gran comunicación, el respeto y la admiración que sentimos uno por el otro.

Tenemos muchas cosas en común, somos personas responsables, con grandes valores, y eso hace que las cosas se den aún mucho más fácil. Yo quiero hacerlo feliz cada día de mi vida y sé que él hace y quiere lo mismo para mí, pues me lo demuestra día a día. Nos conocimos en el momento perfecto, sabíamos lo que queríamos y lo que buscábamos. Cinco meses de después, en Marzo 2018, decidimos casarnos y unir nuestras vidas para siempre. Nuestra boda fué el 14 de Abril, justo 6 meses después de habernos con- ocido. La boda fué todo lo que habíamos soñado. Nos casamos en una casa con un jardín divino en la ciudad de Weslaco, Tx. Nos acompañaron nuestros familiares y amigos más cercanos, con una suculenta cena, postres riquísimos, hermosa música y buen vino.

Ese día recuerdo que estaba pronosticada lluvia y viento, yo tenia mucho miedo que así fuera y termináramos todos adentro de la casa por la lluvia. Y así fué, llovió, y también hubo mucho viento ese día, pero para las 6 de la tarde, momen- to en que inició la ceremonia, el clima se tornó perfecto! Parecía el clima de la eterna primavera de la bella ciudad de Cuernavaca! Tuvimos una noche despejada, con un cielo lleno de estrellas y una luna hermosa. Y así, junto con el mariachi despedimos a nuestros invitados, los cuales salían felices de haber presenciado una inolvidable y linda boda. Hoy te podemos decir que el amor sí existe, que sí existe tu otra mitad, que sí existe la persona in- dicada para cada uno. Creo que ambos siempre le pediremos a Dios que el amor nos mantenga unidos, con esa gran confianza y comunicación que nos tenemos, misma que cultivaremos siem- pre para que nunca muera. Cuando estoy con él, se que todo vá a estar bien. Él siempre cuidará de mí, y yo de él, y de nuestros hijos. Juan es un gran hombre de familia.

TEXT: Milly Chirino PHOTOGRAPHY: Filmor Photography – Wedding Photographer